En Canto y Música Coral: 200 años de “Semiramide”

Gioachino Rossini es sin duda uno de los compositores italianos más importantes para comprender el desarrollo de la música europea en el siglo XIX. Proveniente de una familia de músicos y artistas, sumado a una formación en la destacada escuela de Bolonia, presentaría su primera ópera a los 18 años, en 1810.

Es precisamente, desde ese año hasta 1823 en que se estrena “Semiramide”, donde, se concluye que fue el período más creativo de su carrera, antes de lo que sería su inexplicable retiro del género en 1829 con la publicación de “Guillermo Tell”. A partir de allí se dedicaría a componer para sus salones musicales en París, una especie de reuniones con grandes compositores y miembros de la aristocracia de la cual saldrían cerca de 140 obras llamadas las “Péchés de vieillesse.

“Semiramide” es considerada una de las obras cumbres de Rossini, donde se destaca principalmente por su complicada y particular línea vocal. El libreto fue escrito por Gaetano Rossi inspirado en la tragedia Sémiramis del filosófo francés Voltaire, sobre la reina asiria, esposa del rey Ninus de Asiria quién gobernó por 42 años el imperio extendiéndolo hasta Etiopía e India, más conocida en la historia como Semiramis de Babilonia.

Esta obra fue estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia, el 3 de febrero de 1823. La acción de Semiramide tiene lugar en Babilonia, en la corte de la cruel reina Semiramide, quien con la complicidad del príncipe Assur asesinó a su esposo el Rey Nino e intentó matar a su hijo, quien, sin embargo, consiguió escapar y será el elemento clave de la trama.

En el primer acto, situado en el Templo de Baal, al levantarse el telón el sumo sacerdote de los magos Oroe, consulta al dios Baal y recibe un misterioso oráculo de castigo y venganza. El pueblo entona un himno de alabanza al dios Baal. Idreno, un príncipe indio hace su aparición y suplica al dios que acoja de los deseos de su corazón.

El pueblo espera impaciente la nominación de un nuevo rey, convencido de que es el único medio de volver a Babilonia a su esplendor pasado. Assur afirma descender de Baal mismo y no disimula su ambición de llegar al trono; Oroe e Idreno no disimulan su disgusto ante tanto orgullo.

La trama se complica, porque la reina ama al joven comandante del ejército, Arsace. Este en cambio ama a la joven Azema que a su vez es pretendida por Idreno. Ignorante de toda esta intriga el joven Arsace recuerda cómo salvó a la princesa de unos malhechores y cómo nació el amor entre ellos. Dentro del repertorio del compositor italiano, no es común que sea representada esta ópera en la actualidad.

Podrá escuchar el domingo a las 9:00 p.m. en Canto y música coral esta ópera interpretada por Cheryl Studer, Samuel Ramey, Jennifer Larmore, Frank Lopardo, Julia Faulker, Jan-Hendrik Rootering, Octavio Arévalo, Romuald Tesarowicz, Coros de la Ópera Ambrosiana dirigidos por John McCarthy y Orquesta Sinfónica de Londres bajo la dirección de Ion Marin en nuestra señal en vivo de la HJCK, el arte de escuchar.